Humildad


La persona humilde hará el esfuerzo de escuchar y aceptar a los demás. Cuanto más acepte a los demás más se le tendrá en gran estima y más se le escuchará. El inicio de la grandeza es la humildad. La humildad permite al individuo volverse confiable, adaptable, flexible.

Sin humildad no puede haber beneficio para el mundo. Solo cuando se es humilde se puede poner uno mismo al servicio de los demás. (esto no quiere decir que se esté por debajo de los demás, sino listo para ayudar a la gente).

La humildad aflora en la actitud en el punto de vista, en las palabras, en los contactos y relaciones. Una persona humilde es capaz de crear un ambiente atractivo, cordial y agradable.

Humildad es inculcar principios naturales en la conducta personal, en las relaciones y en el desarrollo humano en sí. Sin humildad no podemos crear sociedades civiles ni servir al mundo con buena voulntad.

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